La evidencia de lo indefenso... La necesidad de protección.
Mil cámaras, ningún modelo... Una sola pose... La armonía de los rostros Sonrisas estancadas: miradas profundas, oscuras, confusas...
Arriba: la esperanza en las manos y a su lado, la mugre de la ironía... Abajo: el mentón y los labios... los desaparecidos.
Mensajes a la altura del corazón... el latido de un verbo; cajón de sentimiento y remordimientos...
La convivencia de un barrio, los secretos del vecino; el moho de nuestra propia casa.
La grosería murmuraba, callaba… gritaba. Se escondía. El alma de la impotencia; la ofensa que sosiega.







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